19 de marzo de 2012

Que se llama soledad.

La calma dejó paso a la tormenta, y volaron los meses como quien arranca las hojas del calendario. De repente el miércoles era sábado, el jueves domingo. De repente todo era verde, el coche, la casa, un vagón de metro. Ya no había canciones que regalar ni bailes que deber. Ya no había camas deshechas, ni promesas por cumplir, ni cigarrillos a medias, ni notas en la mesilla, ni noches entre guitarras, ni pecados originales, ni nadie a quien escribir. Solo quedaba un casi amor y miles de bocas que no querías probar. El rastro de los sueños que olvidas antes de despertar. La vida se desordenaba al tiempo que mordías por detenerla. Veías otra mano soltarte y llorabas de rabia, pensando que no podías hacerlo mejor. Y el amor de tu vida besaba a otra mientras tú te pasabas de parada de metro sin encontrar, siquiera, una canción que hiciera de faro entre tanta tormenta. 
El después del después. El color de unos ojos que no recuerdas, el mosaico de ropa a los pies de la cama, el olor del amor. El sabor de un beso que se quedó a medias en una estación de autobús que se te antoja tan lejos. Un Marzo que vuela más rápido que aquel avión al que te subiste con una maleta llena de nadas. A nueve días de cumplir un año más y con el último cigarro de la cajetilla entre los dedos, te toca seguir peleando a la contra. Luchando contra la sensación de que solo te queda la mitad de todo lo que tenías cuando aterrizaste aquí, que ya no era mucho. 
Que las noches se hacen cortas y los días interminables porque vivir, vives de noche. Por el día solo sobrevives. Y le hablas, a esa amante inoportuna que se llama soledad.

13 comentarios:

  1. No tiene calificativo éste texto, madre mía, es tremendamente increíble.
    Un beso.

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  2. Precioso el texto y preciosa la canción. Un beso Meri ;)

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  3. Increíble, simplemente increíble

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  4. Siempre hay una canción que hace de faro entre tanta tormenta. Solo hay que saber buscar.


    (cada texto tuyo me gusta un poco más que el anterior)

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  5. La vida se desordenaba al tiempo que mordías por detenerla.

    Hacía tiempo que no escribías y vuelves grande grande.

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  6. Solo puedo decirte que me encantó. :)

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  7. Que te digo que no te haya dicho ya? Que eres indescriptible escribiendo... eso ya te lo he dicho verdad? :))

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  8. Increíble. Eres increíble escribiendo.

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