16 de noviembre de 2010

Frío.

Es otoño. Madrid está frío. Pero si sales a pasear, puedes ver como los últimos rayos de sol del año luchan por hacerse notar. El sol de Madrid en estos días me recuerda a M. También está fría, todo lo que hay dentro y fuera de ella lo está. Sin embargo, M. lucha por calentarse. Lucha igual que los últimos y casi tímidos rayos de sol por seguir brillando.

Algo es seguro. El otoño seguirá su camino y se marchará, dando paso al invierno. Y con el invierno llegará la nieve, y las calles se volverán más frías aún. Y el sol... el sol también se despedirá de la ciudad hasta la primavera que viene. Mientras observo a M. paseando por Madrid, escuchando alguna canción triste a través de los auriculares y con la mirada perdida, no puedo evitar preguntarme... si también ella se acabará apagando como el último sol de otoño, o conseguirá seguir brillando y descongelar el hielo de su corazón.
Nadie sabe. Sólo el tiempo será capaz de darme la respuesa. 

3 comentarios:

  1. de nada mi niñaaaaa!! :)))
    ya la conocerás cuando vengas! verás que comidas más ricas hace jajaja :)
    (L)

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  2. Ohh que bonito blog! Ya veras dentro un tiempo :):)
    Yo te sigo desde yaaa!
    Un besazo
    http://chabevazromero.blogspot.com/

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